The Return of Tourism or Deep Learning? A 2021 Update

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The Return of Tourism or Deep Learning? A 2021…



The Return of Tourism Deep Learning: Was the Plague Enough?

The return of tourism has begun in Oaxaca. It has begun and we don’t know whether to celebrate normalcy or lament it. For a long time the streets of this overtouristed city were empty. It was a welcome sight for most. The city had finally got the vacation from tourists and its own people that it so clearly needed, and deserved. Imagine that: what if by virtue of our willingness to submit places to our vacationing, that places too, required a rest from us?

And yet, and yet. Here we are, over a year into the plague and most, if not all of such reckoning and reasoning has gone either unconsidered or has been forgotten. Most of us who tended to tourists pre-COVID have been living off of savings or credit, and so for most any manner of “return” is a welcome one, despite the costs, despite what might be forgotten in the process.

All of this is what we, at Oaxaca Profundo, have been wrestling with over the past year. We have watched the streets empty and then fill back up. Likewise, we have watched, like countless other Oaxacans in dismay, at the return to tourism in the beaches and the capital, as if for a brief moment in time, everyone could feel the full weight and consequences of tourism bearing down – in those moments between their welcomed absence and their returning presence. What to do, then, when such a feeling is fleeting, when it eventually bows to the weight of normalcy and need? How to proceed?

If what our project does properly subverts the tourism machine without ending it, have we succeeded? If some kind of intercultural dialogue, some kind of ancestral remembering, and some kind of worthy travel is undertaken between us and our guests, do we abandon it?

These questions do not arrive with foregone conclusions. They have been invited into our collective wondering with deep regard for the world we wish to court and live in. They deserve a place at the table of our learning, beyond the fanged hunger of tourism industry players and sustainable tourism champions alike who pine for a “return to a new normal.” We see the slow travel and regenerative motifs co-opted at every turn, the words and intentions becoming more hollow with every post.

So, with great deliberation and doubt and discipline we have decided to return, as well. This renaissance, however, only deepens our willingness to honour the cultures and lineages of the deep and indigenous and often forgotten roots of Oaxaca – the land of the Guaje. Such roots are legion, and we claim no more authority over them than anyone else, but we are committed to giving our days and dreams over to them in a way that serves them, that nourishes this place, the land, the ancestry, the traditions, and the spirits of this place.

There will be changes, certainly. There already have been. May that we not get lost in the pandemonium of contingency plans, vaccine sanctity, conspiracy theory, or any other bed of roses that arises as sanctuary in a time of deep trouble. We are in it now, and being faithful witnesses to the trouble and doing that together, is how we might properly become people properly of a place, properly of a time, and properly willing to serve a world that properly undoes what tourism has wrought.

This means that home might suddenly look like the forgotten paradise you glossed over in favour of postcard perfection or wanderlust. It means that travel might become a closer thing, prone and bound to a willingness to learn your local in a way that you didn’t or couldn’t or wouldn’t before. That’s understandable, but so is our responsibility to home. So what if we could undermine a return to tourism, and instead undertake a return to learning? This is what we have in mind.

And so if the long road beckons and deep learning is what leads you our way, if that is what becomes your north star for a time, let us know. Give us a shout and we’ll see if the stars don’t align on that day.

This, it seems, is what our time demands of us now. Not the return of tourism, but of deep learning through hospitality and home.

Blessings on your day, friends.

Sincerely,

Christou (on behalf of the OPS team)


 

El regreso del aprendizaje sobre el turismo: ¿fue suficiente la plaga?

El regreso del turismo ha comenzado en Oaxaca. Ha comenzado y no sabemos si celebrar la normalidad o lamentarla. Durante mucho tiempo, las calles de esta ciudad desbordada estuvieron vacías. Fue una visión bienvenida para la mayoría. La ciudad finalmente había obtenido las vacaciones de los turistas y su propia gente que claramente necesitaba y merecía. Imagínese eso: ¿y si en virtud de nuestra voluntad de someter lugares a nuestras vacaciones, esos lugares también requirieran un descanso de nosotros?

Y aún, y aún. Aquí estamos, más de un año en la plaga y la mayoría, si no todos, de esos cálculos y razonamientos han pasado desapercibidos o han sido olvidados. La mayoría de los que nos dedicamos a los turistas antes de COVID hemos vivido de ahorros o crédito, por lo que para la mayoría cualquier forma de “retorno” es bienvenida, a pesar de los costos, a pesar de lo que podría olvidarse en el proceso.

Todo esto es con lo que nosotros, en Oaxaca Profundo, hemos estado luchando durante el último año. Hemos visto cómo las calles se vacían y luego se vuelven a llenar. Asimismo, hemos visto, como innumerables otros oaxaqueños consternados, el regreso al turismo en las playas y la capital, como si por un breve momento en el tiempo, todos pudieran sentir todo el peso y las consecuencias del turismo atropellando – en esos momentos. entre su bienvenida ausencia y su presencia que regresa. ¿Qué hacer, entonces, cuando tal sentimiento es fugaz, cuando finalmente se inclina ante el peso de la normalidad y la necesidad? ¿Cómo proceder?

Si lo que hace nuestro proyecto subvierte adecuadamente la máquina del turismo sin acabar con ella, ¿lo hemos logrado? Si se emprende algún tipo de diálogo intercultural, algún tipo de recuerdo ancestral y algún tipo de viaje digno entre nosotros y nuestros invitados, ¿lo abandonamos?

Estas preguntas no llegan con conclusiones predecibles. Han sido invitados a nuestro colectivo preguntándose con profundo respeto por el mundo que deseamos cortejar y en el que vivimos. Merecen un lugar en la mesa de nuestro aprendizaje, más allá del hambre con colmillos de los actores de la industria del turismo y los campeones del turismo sostenible por igual que anhelan un “volver a una nueva normalidad”. Vemos el viaje lento y los motivos regenerativos que se cooptan a cada paso, las palabras y las intenciones se vuelven más huecas con cada publicación.

Entonces, con gran deliberación, duda y disciplina, hemos decidido regresar también. Este renacimiento, sin embargo, solo profundiza nuestra voluntad de honrar las culturas y linajes de las raíces profundas e indígenas y a menudo olvidadas de Oaxaca, la tierra del Guaje. Tales raíces son legión, y no reclamamos más autoridad sobre ellas que cualquier otra persona, pero estamos comprometidos a entregarles nuestros días y sueños de una manera que les sirva, que nutra este lugar, la tierra, la ascendencia, las tradiciones. y los espíritus de este lugar.

Sin duda, habrá cambios. Ya ha habido. Que no nos perdamos en el pandemonio de los planes de contingencia, la santidad de las vacunas, la teoría de la conspiración o cualquier otro lecho de rosas que surja como santuario en una época de profundos problemas. Estamos en esto ahora, y siendo testigos fieles del problema y haciéndolo juntos, es la forma en que podemos convertirnos en personas de un lugar, una época, y una voluntad adecuada de servir a un mundo que deshaga adecuadamente lo que ha forjado el turismo.

Esto significa que el hogar puede parecer repentinamente el paraíso olvidado que pasaste por alto en favor de la perfección de las postales o la pasión por los viajes. Significa que viajar podría convertirse en algo más cercano, propenso y vinculado a la voluntad de aprender su local de una manera que antes no sabía, no podía o no quería. Eso es comprensible, pero también lo es nuestra responsabilidad con el hogar. Entonces, ¿qué pasaría si pudiéramos socavar el retorno al turismo y, en cambio, emprender un retorno al aprendizaje? Eso es lo que tenemos en mente.

Entonces, si el largo camino te atrae y el aprendizaje profundo es lo que te guía en nuestro camino, si eso es lo que se convierte en tu estrella del norte por un tiempo, háznoslo saber. Danos un grito y veremos si las estrellas no se alinean ese día.

Esto, al parecer, es lo que nuestro tiempo nos exige ahora. Aprendizaje profundo a través de la hospitalidad y el hogar.

Bendiciones en su día, companerxs.

Atentamente,

Christou (en nombre del equipo de OPS)

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